Un río de color negro, espeso y de un olor nauseabundo recorrió ayer parte de las calles del sector este del parque industrial. El colapso imprevisto de una pileta clandestina que contenía residuos de hidrocarburos arrojó en medio de la madrugada miles de litros de esta sustancia, que a simple vista se mostró como un hecho grave y sin precedentes en esa zona. El lugar fue clausurado y la empresa implicada recibirá una fuerte sanción.

El accidente se produjo dentro del predio de Indarsa, una firma dedicada a la gestión de residuos. El secretario de Medio Ambiente, Ricardo Esquivel, confirmó que la construcción no tenía ninguna autorización y que no cumplía con la reglamentación técnica exigida por la Ley 1875 –ley provincial de Medio Ambiente– y la ley de residuos peligrosos. “Se trata de un talud de tierra de 12 por 10 por un metro de altura”, dijo Esquivel.

Volumen derramado
Se calcula que se derramaron entre 80 y 100 metros cúbicos (100 mil litros) de líquido que contenía un alto porcentaje de agua, hidrocarburo y tierra. “Ya se mandó a analizar para saber exactamente su composición”, explicó Esquivel.
El desborde se produjo en la madrugada cuando un talud de tierra, construido clandestinamente, se desbordó y empezó a filtrar. El líquido comenzó a cubrir parte del predio y avanzó por los alambrados perimetrales a la calle, cubriendo por completo los 100 metros de una acequia lindera, cruzando la calle y siguiendo un recorrido por otros 300 metros en dirección noreste.

Sanciones
Tanto desde la Provincia como desde el Municipio confirmaron que durante las últimas semanas se hicieron inspecciones en el predio y precisaron que en esos controles no estaba levantado el talud de tierra que ayer se desbordó.

“Se verificó que no fue construido bajo las normas técnicas que establece la ley para este tipo de actividad, que no fue autorizada por la Secretaría de Ambiente y que no fue reportada la existencia de este lugar ni la acumulación de líquidos”, dijo Esquivel, quien agregó que “no estaba hecho con las precauciones preventivas mínimas y que es absolutamente anormal, clandestino. No está autorizado y con absolutas malas prácticas, por lo cual ocurren estas contingencias gravísimas”.
En tanto, la subsecretaria de Medio Ambiente del Municipio, Paola Guerrero, informó que se aplicarán multas a la empresa que podrían llegar a los $100 mil. Mientras tanto, la Justicia neuquina ya intervino en el tema e inició una investigación para determinar las causas del derrame.

El fiscal general, José Gerez, anunció que se evalúa crear un área dentro de la fiscalía dedicada a delitos ambientales, tal como ocurre en otras jurisdicciones del país.

Desde Indarsa se informó que el derrame en el predio ya había sido contenido, que personal especializado realizó las primeras medidas de remediación y que se abrió una investigación interna para definir las causas del hecho.

NEUQUÉN
Fue una víctima inocente que sufrió los efectos de la contaminación y, apenas conocida la noticia, se ganó el cariño de toda la opinión pública.

Una perra que se encontraba en la zona donde se produjo el derrame de hidrocarburos terminó con más de la mitad de su cuerpo cubierta por estas sustancias.

Un fotógrafo tomó una instantánea y la imagen comenzó a circular por las redes sociales. Se multiplicaron los comentarios y la gente mostró toda su indignación por el estado en el que quedó el animal.

La buena noticia llegó durante las primeras horas de la tarde cuando se anunció que el área de Zoonosis del municipio había conseguido encontrar al animal para asearlo. También intervino la Asociación Neuquina de Cuidado del Animal.

En una primera intervención, se lavó a la perrita con detergente biodegradable y agua caliente para poder despegar la gruesa capa de petróleo que cubría su cuerpo. En un segundo paso, se la llevó a una clínica veterinaria para corroborar su estado de salud. Allí, el animal recibió medicamentos para evitar una posible intoxicación y quedará allí hasta que se estabilice su salud. En el lugar, también se le realizó un segundo baño. Luego iban a pelarla.

Para Ana, una de las integrantes de la asociación canina, la perrita presenta síntomas de intoxicación